lunes, 6 de febrero de 2017

Lucifera


Mi reptante ventricular
que envenena mis deseos
disfrazado de tu callar
se engulló todo mi ego.

Poco a poco en su salivar
la quimera de tu intrusión
se llevó mis ganas de amar
y mi fuerza de convicción.

Soy el sur de tus demonios
la fruición de tus deslices
orador de tus encomios
reo de tus cicatrices

Soy un rey sin almenara
servidor de Lucifera
la captura y la carnada
me confieso en tus caderas.

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